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¿Cómo no tirar la toalla durante el proceso?

Con ayuda de la psicóloga Gabriela Gorden hoy voy a compartirte unos consejos acerca de lo realmente debés saber acerca de la motivación. Ya que esta es un factor indispensable para cualquier reto que busquemos iniciar.

Hoy en día la tecnología y el acceso a las redes sociales han contribuido a lo que parece ser un renacer de la motivación. Desde motivadores profesionales, life coaches, hasta destacados personajes del ámbito empresarial, deportivo y artístico nos bombardean todos los días con historias y mensajes motivacionales.
Pero si tenemos este acceso inmediato a tantas fuentes de motivación, ¿por qué nos es tan difícil a veces lograr nuestras metas?

Primero, debemos analizar las distintas clases de motivación que podemos encontrar, así como el impacto que estas pueden producir en nosotros. Por un lado podemos encontrar la motivación extrínseca y por otro la motivación intrínseca.
➢ Motivación extrínseca: Así como lo sugiere su nombre, la motivación extrínseca es la que proviene del ambiente exterior. Esto engloba los mensajes e imágenes que encontramos todos los días en los medios de comunicación y redes sociales. También puede incluir los mensajes que recibimos de las personas que tenemos a nuestro alrededor o influencias culturales.
Pensemos en la motivación extrínseca como la chispa inicial que nos inspira; sin embargo, debido a su carácter superficial no es muy duradera. Ver el cuerpo de una modelo o un actor famoso en televisión nos puede motivar lo suficiente como para ir al gimnasio por las primeras semanas de enero, pero no tanto como para llevarnos a un buscar un verdadero cambio en nuestra vida.
➢ Motivación intrínseca: La motivación intrínseca es la que viene de nuestro interior, y se caracteriza por ser algo muy personal; un suceso de vida que nos impactó fuertemente. Las fuentes de motivación intrínseca pueden ser tan únicas como cada uno de nosotros, como dicen cada “¡cabeza es un mundo!”. Algunos ejemplos pueden ser la muerte de un ser querido, un divorcio o separación amorosa, la superación de una enfermedad crónica o incluso lograr sobrepasar traumas psicológicos de nuestro pasado. Algo que se arraigue a nosotros profundamente.

Esta clase de motivación es la que va a perdurar a lo largo del tiempo cuando la motivación extrínseca haya desvanecido. Nos va a acompañar por el resto de nuestra vida; sin querer cuál es el deporte de moda ni el estándar social de belleza del momento. Esta es la verdadera motivación que debemos buscar.
Ahora que tenemos claros los tipos de motivación que podemos encontrar, te invito a que dejés de buscarla en las imágenes o los trillados mensajes que vas a encontrar en redes sociales y que busqués tu verdadera motivación.
Preguntáte…
¿Qué parte de mi vida me inspira a seguir adelante?
¿Qué parte de mi historia me enseñó a ser fuerte?
¿Qué es lo que me mueve a MÍ?

¿Y si llevamos este tema al plano del ejercicio y el desarrollo de hábitos saludables?

Contar con amigos que te apoyen, familia que respete el nuevo estilo de vida y un espacio de entrenamiento favorable para tus objetivos es clave para que no tiremos la toalla. Pero no es suficiente, ya que si internamente no existe esa chispa que nos llama a movernos y a ser constantes no lo lograremos de ninguna manera.

Cada vez que vayás a hacer ejercicio o a practicar cada hábito saludable que tengás en tu vida deténte un momento y analizá ¿POR QUÉ LO HAGO?: Si la respuesta gira en torno a aspectos físicos te comento que quizá no sea la motivación más fuerte.
Pero si la respuesta va más allá; que es en la mayoría de casos, vas excelente. Porque al final y al cabo estoy sumamente segura y le podés preguntar a cualquier persona que haya cambiado su vida gracias al ejercicio, que al encontrar su verdadera motivación los cambios fueron gigantes y aún más fuertes y permanentes a nivel emocional y mental.

Todos buscamos dejar o ganar en cada decisión que tomamos en la vida. Y que el tener una mejor calidad de vida sea 100% una responsabilidad personal es parte del desarrollo del carácter firme, y dejar de responsabilizar a la motivación extrínseca de que yo me mantenga constante o no.

ANTES DE SABER HACER PROCURA SABER SER
Y como mensaje final quiero contarte cuál es mi verdadera motivación en varios aspectos de mi vida:

  1. Para ir a la universidad: lograr tener el conocimiento teórico que me facilitará mejorar el sistema de salud en el que me voy a desenvolver.
  2. Para entrenar: porque en mi familia hay muchas personas enfermas y no quiero llegar así a la etapa adulta, además de que en cada entrenamiento trato de dejar lo mejor de mi y la satisfacción personal de ver que literalmente “me sudé la vida” en esos minutos me da fuerzas y “me creo capaz de lo que sea”.
  3. En mi ámbito laboral como entrenadora: saber que hay clientes para todos y que mi enfoque en persona adulta y adulta mayor me ayudará a promover una buena calidad de vida en las personas que llegan a trabajar conmigo, además de que me satisface demasiado enseñar lo que sé a mis clientes.

En general mi motivación viene después de un buen puño de cagadas en la vida, malas experiencias, pruebas y errores, problemas de autoestima, entre otros…. Y es que.. ¿quién no ha pasado por algo así? Y es después de pasar la tormenta que vemos la luz y la alcanzamos y al alcanzarla ayudamos a otros a llegar ahí o mejor aún LLEGAR MÁS ALTO!!

Ambas motivaciones son importantes y de apoyan entre sí, solo no olvidés que todo lo que alcanzas en la vida es en gran parte por tu constancia y que para cumplir el rompecabezas del éxito personal la pieza que falta solo la tenés vos dentro de ti.

Se despide María José, Mari LaCoach, Mari, Marijo, o como me quieras llamar! #motivacionpersonal #creeenti #automotivacion #constancia #vidafitness